Jugar · Explorar · Expresar · Aprender

JUEGO Y EXPRESIÓN SIMBÓLICA

Cuando un niño juega, nos está contando su mundo.

Para la infancia, el juego es mucho más que un pasatiempo: es su lenguaje natural. A través de él, niños y niñas representan su mundo, expresan lo que sienten y ensayan nuevas formas de relacionarse.

La expresión simbólica (figuras, personajes, escenas, historias, objetos que "se convierten" en otra cosa) les permite dar forma a lo que viven, incluso cuando todavía no encuentran las palabras. Es un lenguaje cercano a su etapa evolutiva, que respeta su ritmo y favorece que los aprendizajes surjan de manera natural.

Además, jugar juntos crea vínculo. Desde la presencia, la escucha y el respeto, el juego abre un espacio de confianza donde cada niño o niña puede ser y expresarse tal y como es.

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JUGAR

El punto de partida. Un lenguaje propio, libre y cercano.

EXPRESAR

Emociones, pensamientos y vivencias.

EXPLORAR

Situaciones, vínculos y roles, desde la seguridad del juego.

APRENDER

Nuevas formas de relacionarse, de manera natural y a su ritmo.

El juego ofrece a niños y niñas un espacio seguro donde comprender lo que sienten, explorar lo que viven y descubrir nuevas maneras de estar con los demás.

¿Cómo puede acompañar el juego?